El problema de la sequía actual: causas y consecuencias

En la actualidad estamos viviendo un periodo de sequía grave en toda España. Hablamos de sequía cuando se produce una falta continuada de precipitaciones, en zonas que habitualmente no se consideran áridas. Estas situaciones, más extremas y fuera de lo normal, están vinculadas con el cambio climático por la comunidad científica. A ello le debemos sumar la deforestación, que impide que los árboles conserven la humedad de la zona, aumentando la aridez de los suelos.

El cambio climático se debe en gran medida a la acción del hombre, a través de la producción de gases de efecto invernadero, ocasionados principalmente por los combustibles fósiles, basados en el carbono.

El resultado nos afecta a todos, y especialmente en España estamos en una situación límite en muchas comunidades. El impacto potencial es enorme, no solamente en el aspecto medioambiental, sino también por las graves secuelas económicas y sociales. El ser humano está favoreciendo las catástrofes naturales, al incidir negativamente en nuestro entorno. Todos somos un poco responsables de lo que está sucediendo. Y todos podemos contribuir a frenar las consecuencias de estos cambios tan nocivos, entre ellos la disminución de la producción agrícola, la capacidad de carga del ganado, la malnutrición, y las enfermedades relacionadas con la pérdida de los cultivos alimentarios.

¿Cómo podemos ayudar?

Ante el problema de la sequía actual, podemos colaborar de dos maneras:

  • la primera sería intentar ahorrar el máximo de agua y no desperdiciarla,
  • y la segunda, que además ayudaría a frenar la aparición de estos fenómenos, sería el cuidado del medioambiente y la reducción de la contaminación atmosférica, con el uso de energías limpias y el adecuado reciclaje de residuos.

En este sentido, en el reciclaje tenemos una de las herramientas clave para la lucha contra el cambio climático. El reciclaje genera grandes beneficios ambientales: ahorro de materias primas, energía, agua y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por poner un ejemplo, el hecho de reciclar 14 millones de toneladas de envases, evita la emisión a la atmósfera de 13,8 millones de toneladas de CO2 y además, con el reciclaje de esos 14 millones de envases se ahorra 375 millones de metros cúbicos de agua, lo que es igual al consumo anual de 6,7 millones de ciudadanos.

Si todos aportamos nuestro granito, nos mentalizamos de la importancia de reciclar y lo llevamos a cabo, ayudaremos a evitar situaciones límite. Algunos consejos que os damos para ponerlo en práctica son:

  • Disponer de cubos que permitan la clasificación de la basura. Recuerda los contenedores azul, amarillo y verde. Y por supuesto el reciclaje de pilas.
  • Utilizar la comunicación electrónica y reducir el consumo de papel.
  • Usar, siempre que se pueda, papel reciclado.
  • Evitar imprimir documentos, y si es preciso hacerlo,,, en calidad de borrador.
  • Desconectar los aparatos electrónicos y no dejarlos en suspensión cuando se dejan de utilizar.
  • Intentar alargar la vida de los aparatos electrónicos, y sustituirlos, solamente si es necesario.

Si reciclamos, generaremos un impacto positivo sobre el medioambiente. Y evitaremos el problema de la sequía actual. Entre todos, tenemos en nuestras manos una solución a través del reciclaje. ¿Lo practicas con Reciclamás? 😉

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